Elige un lugar en la pared para montar el soporte que te permita un acceso fácil y deje suficiente espacio libre para colocar y retirar tu instrumento. Coloca el soporte contra la pared con el soporte grande a la izquierda y su apertura hacia arriba, y marca uno de los agujeros superiores. Inserta uno de los tornillos, pero no lo aprietes completamente, solo lo suficiente para que aún se pueda mover con algo de fuerza. Esto facilita mucho encontrar la mejor posición.
A continuación, asegúrate de que esté colocado de manera que la gravedad sujete correctamente la campana y que esta quede enganchada en el soporte superior. Marca los demás agujeros e inserta los otros tornillos, y cúbrelos con las tapas negras.
El soporte inferior es ajustable, lo que permite modificar ligeramente la posición de la campana una vez que el soporte esté montado. Especialmente con paredes de yeso, es muy importante encontrar un lugar que ofrezca un soporte sólido para los tornillos, con un montante o viga directamente detrás. Para paredes de piedra, tendrás que perforar agujeros con una broca de máximo ¼ de pulgada e insertar los tacos y tornillos. Las pequeñas tapas sirven para cubrir los tornillos: colócalas en la punta del dedo índice y colócalas sobre la cabeza del tornillo. Luego, con un movimiento giratorio del dedo, ajusta su posición y empújalas hacia dentro. Usa un poco de pegamento si fuera necesario.
Si utilizas un taladro inalámbrico para los tornillos, asegúrate de que el portabrocas no dañe el recubrimiento.
Si por alguna razón no estás seguro de cómo o dónde montarlo, por favor contáctanos o busca ayuda profesional.